Una de las cosas que más echo de menos es nuestras reuniones familiares para celebrar cumpleaños. Os contaba en este post que lo normal era juntarnos una mañana de domingo, hacer barbacoa y luego soplar las velas de todos los que cumplían años en ese mes.
En Enero el cumple de mi padre y mi hijo pequeño y como este año las circunstancias mandan, de juntarnos ná de ná que hay que ser responsables, qué mejor que hacer unos merengues ricos para mi padre que les encantan. Es como estar cerquita suya el día de su cumple






