El amor por las masas levadas es algo evidente y desde el último brioche de mascarpone que tanto nos gustó en casa tenía mono de volver a meterme entre harinas y dejar que la magía de estas masas dulces hiciera su efecto.
El amor por las masas levadas es algo evidente y desde el último brioche de mascarpone que tanto nos gustó en casa tenía mono de volver a meterme entre harinas y dejar que la magía de estas masas dulces hiciera su efecto.